Agua helada, obsidiana y, de comer, ratas topo gigantes: así era la vida de los primeros humanos que se refugiaron en las montañas

Las montañas siempre han ejercido una atracción especial sobre los seres humanos. Desde la antigüedad, siempre han estado vinculadas de una forma u otra con la divinidad. Moisés recibió las Tablas de la Ley en el Monte Sinaí, los griegos alojaron a los dioses en una suite del Olimpo, el taoísmo tenía cinco grandes montañas sagradas, los monjes budistas ya sean yamabushi o lamas encontraron refugio en las altas cumbres y los nativos hawaianos hoy en día protestan contra la construcción de un telescopio en un volcán que consideran sagrado.








