Esta startup ha dividido el mundo en celdas de 3×3 metros para que todas tengan una dirección de tres palabras, como pie.gato.cruz

Hace unos años, Chris Sheldrick trabajaba llevando la logística de bandas de música. Organizaba sus viajes y las enviaba a puntos concretos para actuar en eventos, con un problema recurrente al que se enfrentaban las bandas: «Chris, llevamos media hora dando vueltas, no encontramos el sitio». Las direcciones postales suelen funcionar estupendamente en entornos urbanos, pero no tan bien en áreas rurales, cuando la concreción se diluye.




